03/05/06

¿Concursar para innovar? Bibliotecas "puntedu" en Cataluña

Hasta el pasado 28 de abril los centros educativos públicos y privados concertados de Cataluña disponían de plazo para optar mediante concurso público a ciertas ayudas que el Departament d´Educació de la Generalitat de Catalunya otorga para la realización de proyectos de innovación educativa de determinades temáticas. Una de ellas recibe el nombre de Biblioteca escolar: "puntedu", espai de coneixement i aprenentatge. Según explica el texto de la convocatoria, el objetivo es promover la biblioteca escolar como un espacio de recursos donde poder encontrar todo tipo de información y priorizar su uso como espacio de aprendizaje en todas las áreas del currículum, así como promover la lectura. Los centros que resulten seleccionados recibirán una dotación económica máxima de 2.000 €, acceso al programa informático para la gestión de la biblioteca ePèrgam , materiales didácticos, formación específica del profesorado responsable del proyecto y, en el caso de centros públicos, podrían recibir también equipamiento informático e incremento de horas de profesorado en plantilla (hasta un máximo de 1/2 jornada).
Aunque debe alegrarnos esta iniciativa para potenciar las bibliotecas escolares, también debe parecernos insuficiente por muchas razones. Entre éstas:
1) No soluciona el déficit de recursos materiales y humanos para las bibliotecas escolares. Éstas continúan dependiendo del voluntarismo del profesorado. Es decir, si en un centro (y sabemos que son muchos) hay profesores interesados y dispuestos a dedicar su energía y tiempo extra de trabajo a la organización de la biblioteca, ésta puede funcionar más o menos bien, pero si no es así...¿Què pasa? ¿Quién redactará un proyecto para optar a estas ayudas? ¿Cómo lo hará si no tiene unos conocimientos mínimos? ¿Adquirirá estos conocimientos en las 30 horas de formación previstas en el programa para el primer año?
2) Si el programa ePergam funciona ( parece ser que está en pruebas desde marzo de 2005) es vital que se ponga a disposición de todos los centros docentes e igualmente urgente que se garantice la disponibilidad de tiempo de alguien bien formado (creo que un titulado en biblioteconomía en lugar de un profesor con más o menos cursos de formación) que se encargue de la catalogación, organización de los espacios, atención a los usuarios, etc. de la biblioteca.
Hay un dicho que viene a decir que lo urgente nos impide centrarnos en lo necesario. Es lo que ocurre en muchos centros respecto a la biblioteca escolar. Si un centro tiene un fondo documental pequeño, mal conservado, mal organizado, mal catalogado o incluso no catalogado, poco usado, etc. no pasa absolutamente nada. Ésto, que nos debería escandalizar, ocurre porque la administración sabe que no puede exigir que algo funcione bien si no pone los medios necesarios para que así sea. En resumen, el sistema de concurso para mejorar la biblioteca escolar es absurdo. La administración debería procurar los recursos necesarios a todos los centros sin excepción y, a medio plazo, poder exigir un buen funcionamiento de las bibliotecas escolares en todos los centros.

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