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09/05/06

¡Enseñemos a consultar los catálogos en clase!

Al ser profesor interino en pocos años de trabajo he pasado por una decena o más institutos y creo que en ninguno de ellos se había dedicado ni una sola hora de clase a explicar a los alumnos la utilidad de utilizar los catálogos de las bibliotecas cuando necesitan documentarse sobre un tema. Es una actividad ALFIN concreta relativamente sencilla pero muy provechosa, especialmente para los alumnos de bachillerato que han de recopilar información para su trabajo de investigación (obligatorio en Cataluña, donde se contabiliza como una asignatura más en 2º de Bachillerato). En este sentido, recuerdo que en uno de los institutos en que trabajé se daba a los alumnos un dossier muy didáctico y detallado sobre la metodología a seguir en la elaboración de un trabajo de investigación, pero que al llegar al apartado sobre cómo buscar información flojeaba bastante. Básicamente venía a decir que ser puede buscar en Internet, y adjuntaba una lilsta de cuatro o cinco buscadores, o también en una biblioteca, y adjuntaba un listado de nombres y direcciones postales de todas las biliotecas públicas de Barcelona y Santa Coloma de Gramenet.
Y ya puestos, ¿no estaría bien mostrar a los alumnos los tipos de búsqueda que pueden hacer (por título, autor, materia, palabra clave, con operadores booleanos, etc.)? ¿Y cómo interpretar las fichas de los documentos (isbn, signatura topográfica, etc.)?Intentar hacerlo es, desde mi punto de vista, una responsabilidad nuestra (¡otro tema es durante qué horas de clase!). Los alumnos deben haberse ejercitado en la consulta de catálogos antes de afrontar un trabajo de investigación y no debemos esperar que aprendan sólos

ALFIN contra la desigualdad de oportunidades

Leo en el diario El País del pasado 27 de abril de 2006 el siguiente titular: "El 72% de los hijos de los obreros deja de estudiar tras la ESO". La noticia se hace eco de un trabajo titulado Desigualdades tras la educación obligatoria: nuevas evidencias, elaborado por el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Barcelona Jorge Calero per encargo de la Fundación Alternativas. En éste se pone de relieve que la proporción de jóvenes españoles que cursan estudios reglados después de la ESO es muy inferior a la media de la Unión Europea. De hecho, muchos estudiantes (sobre todo chicos) "abandonan" antes de acabar la ESO, aunque físicamente continúen en las aulas. Según Calero, este hecho se ha aprovechado desde posiciones conservadoras para responsabilizar en exclusiva a los estudiantes de su "fracaso", eludiendo así cualquier responsabilidad de las políticas educativas aplicadas. De hecho, esta lógica es que adopta la Unión Europea, en la que tras los discursos rimbombantes sobre llegar a ser la economía basada en el conocimiento más competitiva del mundo, sobre el aprendizaje a lo largo de toda la vida, etc. hay un traspaso a los ciudadanos de la responsabilidad (creo que algo similar le leí a Armand Mattelart) de "construir su empleabilidad". Pero...¿acaso todos parten en igualdad de condiciones? Los datos del trabajo de Calero demuestran que no y por lo tanto corremos el riesgo de que se perpetúen y crezcan las desigualdades sociales. En efecto, según datos de la OCDE del año 2004 un 72 % de los hijos de trabajadores manuales no cualificados y casi un 50 % de los hijos de trabajadores manuales cualificados no sigue estudios de bachillerato o ciclos formativos a la edad de 16 o 17 años, mientras que este porcentaje no llega al 15 % en el caso de hijos de profesionales de grado superior. ¿Estarán en condiones de "remontar" y entrar dentro de la espiral del aprendizaje permanente? Creo que si antes de "desconectar" de la escuela han participado en actividades ALFIN lo tendrán un poco más fácil y por lo tanto cualquier esfuerzo por planificar actividades ALFIN en la ESO es deseable.

06/05/06

Manifiesto para la educación en comunicación audiovisual

Leo el siguiente titular en el diario digital en catalán LaMalla.net:´"Els usuaris dels mitjans demanen una assignatura obligatòria sobre comunicació audiovisual" (Los usuarios de los medios piden una asignatura obligatoria sobre comunicación audiovisual). Confieso que la primera reacción es la de pensar que ya está bien de enredar con la creación de nuevas asignaturas, que si educación para la ciudadanía, que si educación vial, que si educación sexual, que si comunicación audiovisual...¿Y por qué no sobre documentación digital? ¿O sobre servicios de información y documentación? ¿O sobre servicios y productos bancarios?
Creo que no soy el único docente al que desagrada la facilidad con que se atribuye genéricamente a la escuela (y por extensión a sus profesionales) cualquier problema aparentemente nuevo que se detecta (accidentes de tráfico, botellón, interrupciones de embarazos, anorexias, etc.), como si la escuela fuese responsable de todo.
Pero volviendo al artículo de LaMalla.net, el titular y el texto más que informar desinforman. Y es que si leemos la fuente de información original a la que se refiere, es decir, el manifiesto del Fòrum d'entitats de persones usuàries dels mitjans audiovisuals éste no demanda, como dice la noticia "que los centros de secundaria ofrezcan de forma obligatoria una asignatura específica sobre comunicación en los niveles de educación infantil y primaria, de los 3 a los 12 años" (¡cosa imposible, por otra parte! ) sino que pide que se incluyan contenidos de educación audiovisual y multimedia en determinadas asignaturas tanto de primaria como de secundaria. Entiendo que se trataría más bien de utilizar materiales audiovisuales y multimedia de manera crítica en las diferentes áreas del currículum, lo cual parece razonable, por la misma razón que yo no defendería la creación de una asignatura sobre bibliotecas, sino que más bien intentaría fomentar un uso efectivo de éstas como recursos para el aprendizaje y la investigación en todas las áreas del currículum. Por otra parte, el manifiesto también demanda la oferta obligatoria en todas las etápas de la educación secundaria (¿quiere decir ESO y Bachillerato?) de una asignatura optativa sobre comunicación audiovisual i multimedia. Más allá de la viabilidad o conveniencia de la propuesta, queda claro que si queremos informarnos sobre cualquier tema debemos acudir siempre que sea posible a las fuentes de información originales porque a veces incluso los periodistas (que en general todos recordamos como estudiantes competentes en su paso por la secundaria) contribuyen a la confusión en que vivimos inmersos por la saturación de informaciones y desinformaciones característica de la época en que vivimos.

Taller de blogs

Hace unas pocas horas he asistido a una entretenida y a la vez interesantísima presentación-taller sobre blogs a cargo del periodista Gabriel Jaraba, una persona sin duda muy interesante y que sabe captar la atención de la audiencia sin aburrirla.
Una idea que me ha quedado:"ésto de los blogs va de leer y escribir, y no estamos en una época fantástica ni para una cosa ni para la otra". Pensemos en lo que nos cuesta que nuestros alumnos lean. Un profesor de catalán de mi centro comentaba hace un tiempo que el crédito variable de ESO que estaba impartiendo, titulado El gust de la lectura, visto su "éxito" entre los alumnos, debería titularse más bien El disgust de la lectura. ¿Y qué decir de lo que cuesta que muchos alumnos intenten escribir bien, y que lo hagan en todas las asignaturas?
Bien, como que tampoco se trata de lamentarnos y pensar que "cualquier tiempo pasado era mejor" cambio el tono del discurso y lanzo implícitamente una propuesta dentro de una pregunta: ¿Podrían los blogs servir como herramienta pedagógica para motivar a nuestros alumnos a leer y escribir textos (con el valor añadido del hipertexto) y por lo tanto fomentar la lectura y la escritura? ¿Alguien conoce experiencias concretas en este sentido?

03/05/06

¿Concursar para innovar? Bibliotecas "puntedu" en Cataluña

Hasta el pasado 28 de abril los centros educativos públicos y privados concertados de Cataluña disponían de plazo para optar mediante concurso público a ciertas ayudas que el Departament d´Educació de la Generalitat de Catalunya otorga para la realización de proyectos de innovación educativa de determinades temáticas. Una de ellas recibe el nombre de Biblioteca escolar: "puntedu", espai de coneixement i aprenentatge. Según explica el texto de la convocatoria, el objetivo es promover la biblioteca escolar como un espacio de recursos donde poder encontrar todo tipo de información y priorizar su uso como espacio de aprendizaje en todas las áreas del currículum, así como promover la lectura. Los centros que resulten seleccionados recibirán una dotación económica máxima de 2.000 €, acceso al programa informático para la gestión de la biblioteca ePèrgam , materiales didácticos, formación específica del profesorado responsable del proyecto y, en el caso de centros públicos, podrían recibir también equipamiento informático e incremento de horas de profesorado en plantilla (hasta un máximo de 1/2 jornada).
Aunque debe alegrarnos esta iniciativa para potenciar las bibliotecas escolares, también debe parecernos insuficiente por muchas razones. Entre éstas:
1) No soluciona el déficit de recursos materiales y humanos para las bibliotecas escolares. Éstas continúan dependiendo del voluntarismo del profesorado. Es decir, si en un centro (y sabemos que son muchos) hay profesores interesados y dispuestos a dedicar su energía y tiempo extra de trabajo a la organización de la biblioteca, ésta puede funcionar más o menos bien, pero si no es así...¿Què pasa? ¿Quién redactará un proyecto para optar a estas ayudas? ¿Cómo lo hará si no tiene unos conocimientos mínimos? ¿Adquirirá estos conocimientos en las 30 horas de formación previstas en el programa para el primer año?
2) Si el programa ePergam funciona ( parece ser que está en pruebas desde marzo de 2005) es vital que se ponga a disposición de todos los centros docentes e igualmente urgente que se garantice la disponibilidad de tiempo de alguien bien formado (creo que un titulado en biblioteconomía en lugar de un profesor con más o menos cursos de formación) que se encargue de la catalogación, organización de los espacios, atención a los usuarios, etc. de la biblioteca.
Hay un dicho que viene a decir que lo urgente nos impide centrarnos en lo necesario. Es lo que ocurre en muchos centros respecto a la biblioteca escolar. Si un centro tiene un fondo documental pequeño, mal conservado, mal organizado, mal catalogado o incluso no catalogado, poco usado, etc. no pasa absolutamente nada. Ésto, que nos debería escandalizar, ocurre porque la administración sabe que no puede exigir que algo funcione bien si no pone los medios necesarios para que así sea. En resumen, el sistema de concurso para mejorar la biblioteca escolar es absurdo. La administración debería procurar los recursos necesarios a todos los centros sin excepción y, a medio plazo, poder exigir un buen funcionamiento de las bibliotecas escolares en todos los centros.

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