09/05/06

¡Enseñemos a consultar los catálogos en clase!

Al ser profesor interino en pocos años de trabajo he pasado por una decena o más institutos y creo que en ninguno de ellos se había dedicado ni una sola hora de clase a explicar a los alumnos la utilidad de utilizar los catálogos de las bibliotecas cuando necesitan documentarse sobre un tema. Es una actividad ALFIN concreta relativamente sencilla pero muy provechosa, especialmente para los alumnos de bachillerato que han de recopilar información para su trabajo de investigación (obligatorio en Cataluña, donde se contabiliza como una asignatura más en 2º de Bachillerato). En este sentido, recuerdo que en uno de los institutos en que trabajé se daba a los alumnos un dossier muy didáctico y detallado sobre la metodología a seguir en la elaboración de un trabajo de investigación, pero que al llegar al apartado sobre cómo buscar información flojeaba bastante. Básicamente venía a decir que ser puede buscar en Internet, y adjuntaba una lilsta de cuatro o cinco buscadores, o también en una biblioteca, y adjuntaba un listado de nombres y direcciones postales de todas las biliotecas públicas de Barcelona y Santa Coloma de Gramenet.
Y ya puestos, ¿no estaría bien mostrar a los alumnos los tipos de búsqueda que pueden hacer (por título, autor, materia, palabra clave, con operadores booleanos, etc.)? ¿Y cómo interpretar las fichas de los documentos (isbn, signatura topográfica, etc.)?Intentar hacerlo es, desde mi punto de vista, una responsabilidad nuestra (¡otro tema es durante qué horas de clase!). Los alumnos deben haberse ejercitado en la consulta de catálogos antes de afrontar un trabajo de investigación y no debemos esperar que aprendan sólos

19/04/06

Falta de materiales didácticos de ALFIN

Creo que las actividades relacionadas con la ALFIN en secundaria deberían ser objeto de debate y planificación en los centros educativos porque si no corremos el riesgo que, dado su carácter transversal, se dupliquen esfuerzos desde diferentes áreas del currículum pero dejando aspectos importantes sin trabajar. Además de muchas otras cosas, debemos dedicar horas lectivas a enseñar a nuestros alumnos a buscar documentos en catálogos automatizados de bibliotecas, a consultar bases de datos en línea, hemerotecas digitales, etc. Debemos aspirar a que tomen consciencia de las virtudes y limitaciones de los sistemas de moda de búsqueda de información en Internet (tipo Google, Viquipedia, El Rincón del Vago, etc.), a provocarles la necesidad de ir más allá de éstos, de seleccionar y citar correctamente las fuentes de información que consultan, etc. No creo que sirva el tópico de que en general los alumnos dominan suficientemente bien el trabajo con ordenadores y la búsqueda de información en Internet, pues como tantos otros tópicos no es del todo cierto.
Sin embargo, desde mi punto de vista hay al menos dos problemas importantes al llevar a cabo este tipo de actividades. El primero estriba en la dificultad de encontrar un lugar en el espacio-tiempo para ellas.
Es decir, necesitamos bibliotecas escolares bien equipadas, equipos informáticos disponibles para las clases, pero también necesitamos aclarar qué horas de clase (curso, asignatura, etc.) se dedican a estas actividades. Se me ocurre que dedicar horas de tutoría puede ser una opción, pero en todo caso es un problema abierto que cada centro debería plantearse.
Un segundo problema reside en la poca cantidad de actividades didácticas de ALFIN en secundaria publicadas. Personalmente echo en falta poder disponer de actividades previamente planificades y contrastadas por profesionales seguramente más competentes e imaginativos que yo. Para aquellos a los que pueda servir, pues está en catalán, recientemente he dado con un libro muy interesante: La biblioteca mediateca. D´infantil a secundàrial. Proposta de treball, una obra colectiva de un grupo de docentes de infantil, primaria y secundaria: el
Grup Bibliomèdia de la Federació de Moviments de Renovació Pedagògica de Catalunya. El libro describe el marco conceptual y aporta abundante bibliografía complementaria, pero lo que más me ha interesado es que viene acompañado de un cederrón con actividades didácticas para llevar a cabo en los diferentes niveles educativos. Obras como ésta son muy necesarias.